Pensé que si sacaba tijera, ganaría incluso a la piedra. Pero me equivoqué, y aposté por el utensilio equivocado. Es lo que tiene apostar a una sola cosa el futuro de tu cordura, que nunca sabes cómo terminaría. Así que terminemos con juegos estúpidos y seamos sinceros, por favor. No lo aguanto más.